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Nunca se sabe en qué vas a utilizar tu conocimiento

Tu conocimiento

Siempre he pensado que acabamos aprendiendo de todo lo que nos ha ido pasando, desde lo que creías que era nimio, hasta lo más importante que has vivido.

 

Seguro que si lo piensas, hay consejos que puedas dar, así como tácticas y manejos de herramientas que has utilizado, y experiencias que te han hecho tal como trabajas ahora.

 

Mi filosofía es aprender de todo lo que me ocurra, crea o no que me va a ayudar, eso nunca lo sabrás.

 

sabiduríaHay una película que define muy bien lo que quiero decir con ello. Es una película de hace varios años que se llama Slumdog Millionaire. Es la vida de un chico indio que gana el concurso «Who Wants to Be a Millionaire?» (en España se llamó 50×15, en el que si acertabas 15 preguntas que cada vez iban siendo más difíciles, ganabas 50 millones). Los organizadores del programa no llegan a creérselo, por ello lo retienen, y él debe de relatar todos los momentos de su vida en los que ha aprendido cada una de las respuestas de las 15 preguntas. Esta película refleja cómo es la cultura india a lo largo de todas las experiencias del chico, es una película de Bollywood. Os la recomiendo.

 

Con ello también quiero decir que no debemos de menospreciar puestos en el que hayamos estado, ya que seguro que nos ha dado algo que hemos ido utilizando posteriormente.

 

Puede ser que ese puesto en el que nos sintamos más realizadas es en el que estamos ahora (y si no lo estás, es tiempo de cambiar, porque ese puesto perfecto para nosotros existe), o es ese puesto en el que nos vemos a largo plazo, o es en el que vemos que podemos utilizar toda la formación que has recibido durante años que no quieres olvidar. Pero seguro que estás utilizando esas pequeñas cosas que has ido aprendiendo en los anteriores.

 

Os cuento un ejemplo de cuando fui teleoperadora, y tenía un guión para las llamadas, sí, como lo lees, tenía que decir una serie de preguntas o reglas para llegar a esa “calidad” que te dicen en las locuciones cuando llamas a alguna compañía. Y una regla era decir el nombre del cliente tres veces.

 

Pues esta táctica se me quedó grabada, y la utilizo muchas veces, porque hace que la gente se sienta especial. Es un método sencillo, para tú también destaques cuando necesitas que se queden con tu cara, o para cuando tú decides hacer una situación más cercana.

 

Hasta de las situaciones más tontas, o de esa actividad que piensas que estás perdiendo el tiempo haciéndola, seguro que de todas ellas hay algo que aprender.

 

«Nunca se sabe en qué vas a utilizar tu conocimiento. No deseches nada de lo que ves, aprendes, te enseñan. Aprende todo lo posible.» (Álvaro Neil, Biciblown minuto23).